Iniciar sesión flecha
Usuario:
Contraseña:
Recordar
LosTrotamundos
logo
LosTrotamundos
 

Berlín, una ciudad llena de historia

Berlín, una ciudad llena de historia
Autor ToniEscuder - Fecha de creación
Mostrar índice flecha
  • Día 1 - Tiergarten, Puerta de Brandeburgo, Monumento al Holocausto y Reichstag
  • Día 2 - Memorial Kaiser Wilhelm, Checkpoint Charlie, Gendarmenmarkt, Catedral de Berlín y Fernsehturm 
  • Día 3 - Neues Museum y Museo de Pérgamo
  • Día 4 - Berliner Underwelten, Bode Museum y East Side Gallery
  • Día 5 - Palacio de Charlottenburg

Día 1 - Tiergarten, Puerta de Brandeburgo, Monumento al Holocausto y Reichstag

En agosto de 2012 visité por primera vez Alemania. La ciudad que elegimos como destino fue Berlín, la capital del país. Tras aterrizar en el pequeño aeropuerto de Tegel, decidimos coger un taxi que nos llevara a nuestro hotel. Nos llamó la atención ver que todos los taxis eran Mercedes. El trayecto hasta nuestro hotel costó entorno a los 15€. Nos hospedábamos en el Hotel Berlin Berlin, situado en Lützowplatz, a unos 20 minutos andando de Sony Center.

Sobre las 17h decidimos dar la primera vuelta a la ciudad. Nos dirigimos hacia el parque Tiergarten, el pulmón verde de la ciudad con 210 hectáreas y que comunica con la puerta de Brandeburgo. Antiguamente, era una zona de caza y de ahí viene su nombre ya que Tiergarten significa jardín de animales. Dentro del parque se encuentra: la Columna de la Victoria, el monumento conmemorativo soviético, el Jardín Zoológico (es el zoo con el mayor número de especies del mundo), el Palacio de Bellevue, el monumento nacional a Bismarck, la impresionante Casa de las Culturas del Mundo y un sinfín de cosas más. La Columna de la Victoria se encuentra sobre una rotonda. Construida en 1874 y con 69 metros de altura, es el símbolo de la victoria de Prusia frente Dinamarca, Austria y Francia. De ahí recibe el nombre de Columna de la Victoria. Para acceder a ella debemos de pasar por unos pasillos subterráneos.

Columna de la Victoria
Columna de la Victoria

Continuamos con el símbolo de la ciudad berlinesa: La Puerta de Brandeburgo. Inaugurada en 1791 bajo el reinado de Federico Guillermo II de Prusia, era una de las 18 puertas que daba entrada a la ciudad. Está coronada por una cuadriga que representa a la Diosa Victoria tirando de un carro de cuatro caballos. Esta pieza no es la original pues quedó destruida en la Segunda Guerra Mundial. Consta de cinco entradas por las que solamente podían pasar los miembros de la realeza. Durante el periodo del muro de Berlín, la puerta quedó en terreno de nadie sin que se pudiera acceder a ella.

Impresiona a simple vista. Tras ella se encuentra Pariser Platz, una plaza llena de vida con artistas callejeros y que suele ser lugar de manifestaciones. Desde ese punto nace la avenida más importante de la ciudad que comunica con isla de los museos.

Puerta de Brandeburgo
Puerta de Brandeburgo

Posteriormente, visitamos uno de los monumentos más curiosos que haya visto hasta la fecha. Se trata del Monumento al Holocausto. Inaugurado en 2005, su nombre original era Monumento a los judíos de Europa asesinados. No deja a nadie indiferente. Puede gustar más o puede gustar menos, pero hay que adentrarse en él para experimentar el verdadero significado de este monumento. Consta de 2771 bloques de hormigón de diferentes alturas situados en 19000 metros cuadrados. El suelo no es plano sino que va creando ondulaciones por el camino. Todos los bloques forman una cuadricula creando pasillos rectos que se cruzan entre ellos; a medida que te introduces, los bloques van teniendo más altura perdiendo el contacto poco a poco con todo lo que nos rodea creando una atmósfera tétrica y aterradora. Dentro de este monumento existe un punto de información que contiene todos los nombres de las victimas judías del holocausto.

Monumento al Holocausto
Monumento al Holocausto

Nuestra última visita del día fue para el Reichstag, sede del Parlamento Alemán. Visitar azotea y la cúpula del edificio del es gratuito, pero hay que reservar con antelación. Nosotros lo hicimos a través de la página oficial https://www.bundestag.de/es. El edificio destaca por su contraste entre la cúpula y el resto de éste. Una mezcla entre lo moderno y lo antiguo. Esto se debe a que, durante la Segunda Guerra Mundial, el Reichstag quedó medio destruido. El encargado de rehacer la cúpula fue el afamado arquitecto inglés Norman Foster. En el audioguía que nos dieron, contaban toda su historia muy bien explicada. La cúpula es una verdadera obra de arte donde todo tiene una explicación y una utilidad; por ejemplo, los espejos que componen la cúpula sirven para dar luz natural a la Sala de Plenos que se encuentra justo debajo y, además, el edificio se autoabastece siendo un ejemplo a seguir por su respeto al medio ambiente. Desde la azotea se tienen unas perfectas vistas panorámicas de Berlín.

Cúpula del Reichstag por dentro
Cúpula del Reichstag por dentro

Día 2 - Memorial Kaiser Wilhelm, Checkpoint Charlie, Gendarmenmarkt, Catedral de Berlín y Fernsehturm 

El segundo día hicimos un largo recorrido que comenzó con la visita a la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm. Se trata de una vieja iglesia medio derruida a causa de la Segunda Guerra Mundial que se encuentra tal cual para que todo el mundo pueda ver hasta dónde puede llegar la barbarie humana. Por desgracia, estaba en tareas de mantenimiento y se encontraba totalmente tapada con los andamios. Continuamos hacia el Sony Center, un centro comercial bastante moderno lleno de lugares para poder comer y tomarte unas cervezas.

Sony Center
Sony Center

Tras descansar un rato, continuamos nuestro camino hacia Checkpoint Charlie, uno de los antiguos pasos fronterizos del famoso muro de Berlín. El nombre de Charlie proviene del alfabeto fonético de la OTAN, siendo Charlie la tercera letra tras Alpha y Bravo. Esto quiere decir que este checkpoint era el número 3. Realmente no hay mucho para ver, pero tiene mucha historia. En este paso se dio lugar a la primera víctima del muro de Berlín. Una caseta recrea aquel antiguo paso que fue destruido en 1990. En ella se encuentran personas disfrazas de militares con las que te puedes fotografiar si pagas. Sobre el paso se levanta una columna con dos fotografías; una con un soldado soviético y otra con un soldado americano.

Check Point Charlie
Checkpoint Charlie

Seguimos hasta llegar a la plaza con más encanto de la ciudad, Gendarmenmarkt. Lo que más destaca son sus dos iglesias gemelas que se encuentran enfrentadas cara a cara. Se trata de la iglesia francesa, que fue la primera en construirse, y la iglesia alemana. En ambas se construyó posteriormente la misma cúpula creándose así dos iglesias gemelas. En medio de las dos se encuentra el Konzerthaus, la sala de concierto. 3 edificios de una gran belleza en la misma plaza. Durante la guerra, la plaza quedó fuertemente dañada por lo que tuvo que ser reformada. Actualmente, la iglesia alemana no ejerce como iglesia, sino que alberga una exposición gratuita sobre la historia de la democracia alemana. En la iglesia francesa, se encuentra alojado el museo de los Huguenots. Los Huguenots eran los protestantes franceses que llegaron a vivir en la ciudad.

Gendarmenmarkt
Gendarmenmarkt

Nos dirigimos a la isla de los museos para visitar la Catedral de Berlín. Construida por orden del emperador Guillermo II, destaca principalmente por su cúpula de bronce de color verde. Hay que mencionar que el templo fue gravemente dañado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y hasta el año 2002 no terminó su restauración. Por fuera goza de una gran belleza. En cambio, por dentro, no me sorprendió mucho. La entrada cuesta 7€ y lo más destacable es el órgano, el palco imperial, las vistas desde la cúpula y la cripta de los Hohenzollern.

Tras esta visita, y aprovechando que estaba al lado, fuimos al punto más alto de Berlín: la Torre de Televisión, Fernsehturm en alemán. Desde sus 203 metros de altura, donde se encuentra el mirador, podemos ver Berlín en 360º. El ticket nos costó 12€. La torre fue construida en 1969 por la República Democrática Alemana y fue usada como símbolo de la Berlín Oriental. Tiene un total de 368 metros de altura contando su antena siendo la cuarta torre de telecomunicaciones más alta de Europa. Una enorme cúpula de acero inoxidable es su elemento más destacable. Cada vez que el sol se refleja sobre la cúpula, se forma una cruz brillante sobre ella. Este curioso efecto ha sido llamado como Rache des Papstes, lo que quiere decir en castellano la venganza del Papa ya que estamos ante un país donde la gran mayoría es atea.

Catedral de Berlín y la
Catedral de Berlín y la Fernsehturm

Para finalizar nuestro segundo día, fuimos a cenar Heiligegeistgasse, una pequeña calle llena de restaurantes cerca de Alexanderplatz. Los precios son muy asequibles para estar en un lugar turístico, incluso me parecieron más baratos que España. Probé el Currywurst, la salchicha más famosa de Berlín. Se trata de una salchicha gigante cocida o asada con ketchup y salsa curry.

Día 3 - Neues Museum y Museo de Pérgamo

Nuestro tercer día estuvo destinado a los museos. Fuimos directamente la isla de los museos con nuestro Musseum Pass, un pase que puedes adquirir en cualquier punto de información por 19€ y con el que tienes acceso a los principales museos de la ciudad.

Por la mañana vimos Neues Museum. Este museo tiene dos grandes exposiciones. La primera es una de las mejores exposiciones sobre el Antiguo Egipto con papiros, sarcófagos, momias, estatuas, joyas, partes de las casas egipcias y la obra maestra del museo: el busto de Nefertiti. La segunda exposición es sobre la Prehistoria e Historia Antigua.

Neues Museum
Neues Museum

Prácticamente te lleva toda la mañana ver el museo que termina siendo algo pesado. Al salir, fuimos a comer de nuevo a Heiligegeistgasse. En este caso probé las famosas salchichas de Munich: las Weisswurst. Son unas salchichas blancas cocidas que se acompañan con mostaza dulce.

A la tarde visitamos el Museo de Pérgamo. Uno de los museos que más me ha impresionado hasta la fecha. Se trata del más visitado de Berlín. El edificio donde se encuentra fue construido a conciencia para albergar dentro tres museos: colección de antigüedades clásicas, el museo del Antiguo Oriente Próximo y el museo de Arte Islámico. En la colección de antigüedades clásicas se encuentra el impresionante Altar de Zeus de Pérgamo y la puerta del mercado romano de Mileto; tras cruzar éste pasaremos por debajo de la Puerta de Ishtar, una de las puertas de las murallas de Babilonia, que da la entrada al museo de Oriente Próximo. Por último, en el Museo de Arte Islámico nos toparemos con el salón de Aleppo y la fascinante e inacabada fachada de Mushatta. Incluso está el artesonado auténtico de la Torre de las Damas de la Alhambra. No me extraña que acusen este museo de Expolio. Es increíble todo lo que tienen dentro.

Puerta de Mileto en el Museo de Pérgamo
Puerta del mercado de Mileto en el Museo de Pérgamo

Día 4 - Berliner Underwelten, Bode Museum y East Side Gallery

Nuestro cuarto día  comenzamos en Berliner Unterwelten. Se trata de una serie de tours que se ofrecen en los alrededores del parque Volkspark Humboldthain. Nosotros adquirimos el "Tour 1 - Mundo de tinieblas" por unos 10€ y guía en español. Nos enseñaron uno de los bunkers que se usaron durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando nos metimos dentro, tienes la sensación de estar encerrado en un submundo ajeno al mundo exterior. Bunkers que fueron construidos para tranquilizar a los berlineses tras comenzar a bombardear la ciudad a pesar de que Hitler aseguró que nunca sería bombardeada. Te explican como hacían el día a día, que personas podían acceder a los bunkers, como trataban a los niños, que trabajos desempeñaban las mujeres y cuales los hombres, aterradoras historias, los sistemas de ventilación, los sistemas antipánico, las mascaras de gases, el dinero que todo alemán se tenía que gastar en las indumentarias para la guerra y muchas cosas más. Visita más que interesante y recomendada.

Tras terminar, nos dirigimos de nuevo a la isla de los museos para ver el Bode Museum. Por el camino pasamos por la impresionante Sinagoga de Berlín. El museo lo vimos bastante rápido. Lo más impresionante era el edificio pues dentro estaba plagado de santos y cuadros religiosos que más bien daban miedito.

Puente de Oberbaumbrücke
Puente de Oberbaumbrücke

Tomábamos el metro para ir a ver el fragmento más largo que queda del muro de Berlín, East Side Gallery. El muro de Berlín ha formado parte de la historia. Por eso se conservan pequeños trozos por la ciudad, para recordar que Berlín y Alemania estuvo separada en dos partes separando familiares, amigos y esperanzas. Actualmente, podemos saber por donde pasaba el muro ya que en el suelo hay trazada una fila de baldosas durante todo su recorrido. El East Side Gallery conserva 1.3Km de muro y comienza cerca del precioso puente de Oberbaumbrücke. Está plagado de street art pintados por varios artistas de todo el mundo y lleno de mensajes de paz y de historias. Las pinturas que más fama tienen son el llamado beso de la muerte que se dio entre Leonid Brezhnev, líder de la unión soviética, y Erich Honecker, líder de la alemana demócrata; y la pintura con un Trabant estampándose contra el muro de Berlín. Pasear por el muro transmite algo que es difícil de explicar.

East Side Gallery
East Side Gallery

Al caer la noche visitamos la Berlín tecnófila. Alemania es uno de los países con más fama a nivel mundial en cuanto a nivel y calidad de clubs de música techno. Decidimos ir a Watergate y no nos decepcionó para nada. Hay que ir con ropa alternativa para no llamar la atención ya que son muchos los españoles que se quedan a las puertas sin poder pasar. Algo racista me parece sin dudas. Esta sala tiene una pequeña terraza que se encuentra situado en el mismo río Spree y da vistas al puente de Oberbaumbrücke. Suelen traer artistas de nivel mundial. Aquella noche estaba Dixon y al día siguiente estaba previsto que pinchara Richie Hawtin.

Día 5 - Palacio de Charlottenburg

Tras dormir lo que pudimos por la noche fiesta, llegaba nuestro quinto y último día. Fuimos a ver el Palacio de Charlottenburg. La entrada nos costó 12€. El palacio, de estilo barraco, fue construido por orden de la mujer del rey prusiano Federico III, Sofia Carlota. Un audioguía te va explicando toda la historia de esta mujer. Durante la Segunda Guerra Mundial el palacio fue gravemente dañado teniendo que ser reconstruido sobre todo la parte superior. Las habitaciones de la parte inferior mantienen su decoración original, recargadas a más no poder. La habitación más destacable es la sala de porcelana que está totalmente llena de vasijas de porcelana china que era la debilidad de Sofia Carlota. Cabe destacar que ella no llegó a ver el palacio terminado pues murió antes. Otra de las partes importantes del palacio, y que es de acceso gratuito, son sus hermosos jardines.

Palacio de Charlottenburg
Palacio de Charlottenburg

Para despedir Berlín, decidimos volver a visitar el centro. Por el camino nos encontramos con el Fuck Parade, un festival móvil de música techno que estaba teniendo lugar. Nos unimos durante un rato a la fiesta. Fue algo bastante curioso y divertido. Al caer el sol, decidimos ver el atardecer sobre la Puerta de Brandeburgo mientras nos tomábamos una Berliner Kinl, una de las marcas de cervezas más famosas en Berlín. Un momento bastante mágico. Para rematar, fuimos a cenar al Sony Center unos sabrosos codillos alemanes. El lugar elegido fue Lindenbräu.

Berlín fue un viaje espectacular, lleno de historia, cultura y fiesta. Quizás, algún día vuelva.


útil 1 trotamundos consideran esto útil.

Comentarios

Comentarios:

Regístrate para comentar

No hay comentarios
LosTrotamundos.es © 2012-2022
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Solicitamos tu permiso para obtener datos de tu navegación. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Política de privacidad